Apr 16 2012

Los antibióticos y tu intestino

disbiosis y probioticos Por: Sabel Todd –> Lee mi reporte: ¡Tú puedes tener ERECCIONES de ADOLESCENTE de nuevo!

En tus intestinos existe un equilibrio muy delicado entre una gran cantidad de microorganismos, incluyendo bacterias, levaduras, hongos e incluso parásitos.

Si todo está en un estado saludable, estos organismos diferentes viven en un estado de simbiosis, que es una estrecha interacción, a largo plazo y beneficiosa entre las especies biológicas. Estos microorganismos ayudan al cuerpo a digerir los alimentos, a la producción de vitaminas (vitamina K2), y a prevenir el crecimiento excesivo de otros organismos dañinos.

Existe, sin embargo, una condición llamada disbiosis. Esta palabra es un término que se refiere a una situación en la cual el cuerpo tiene un desequilibrio de estos microorganismos. Es algo nada deseable.

Por desgracia, la disbiosis es muy común. Las dos causas más usuales son el uso excesivo de antibióticos y una dieta pobre. Los antibióticos son asesinos indiscriminados: -matan tanto a los “buenos” como a los “malos”. Así que si tienes una infección en los senos, por ejemplo,  y tomas un antibiótico fuerte para matar las bacterias que se encuentran ahí, el mismo antibiótico también mata a los microorganismos buenos en tu tracto gastrointestinal (tus intestinos).

En tu intestino se encuentra la mayor concentración de microorganismos en el cuerpo. Si tu cuerpo no puede sustituir a los microorganismos buenos asesinados por los antibióticos, la disbiosis se producirá, ya que los microorganismos malos (bacterias, levaduras y parásitos) se reproducirán en exceso.

Comer una dieta pobre, llena de comida refinada, con cantidades excesivas de azúcar y sustancias químicas no naturales, también impulsará el crecimiento de microorganismos malos. La reproducción excesiva de estos microorganismos malos, a su vez, produce hinchazón, gases, indigestión, diarrea y estreñimiento, exactamente los mismos síntomas que el síndrome del intestino irritable (SII).

En muchos casos, el tratamiento de la causa subyacente (disbiosis) dará lugar a una cura completa de los síntomas de SII.

¿Qué puedes hacer para saber si tienes disbiosis?

Si tienes tiempo sufriendo de los problemas descritos, trata de hacer memoria: ¿empezaron después de haber recibido algún tratamiento fuerte a base de antibióticos?

Desgraciadamente, existe la sospecha de que aun cuando no sea ese el caso, ya muchos alimentos de origen animal los traen, debido al abuso que de los antibióticos hacen las empresas productoras de pollo, res y cerdo.

Solución a la disbiosis

La cura para esta situación debe de hacerse en dos frentes: primero, suplementándote con probióticos de calidad. Los probióticos son microorganismos benéficos para tu cuerpo. Los más comunes son la Bacteria Acido Láctica (BAL) y a Bifidobacteria.

Existen marcas comerciales de yogur que contienen alguna variedad de probióticos, pero a mayoría tienen a desventaja de que también tienen mucha azúcar. Por eso, es preferible conseguirlos de forma comprimida en las farmacias, y tomarlos según las instrucciones del paquete.

El segundo frente para curar esta situación es una corrección de la dieta: los hongos y levaduras (organismos malos para tu cuerpo) prosperan en un entorno de exceso de azúcar. Evita, por ello, ingerir alimentos industrializados, es casi seguro que estés comiendo una gran cantidad de azúcar, y con ello alimentas  el crecimiento y la reproducción de dichos hongos, levaduras, bacterias y otros parásitos que ocasionan enfermedad y estrés innecesario a tu cuerpo.

Por lo general, cuando lleves algún tratamiento médico a base de antibióticos, se sugiere esperar 24 a 48 horas después de haberlo terminado para iniciar con tu ingesta de sustancias probióticas.

Sabel Todd

*Relacionado:

Te parece bueno este articulo? Suscribete AHORITA y recibelos GRATIS en tu buzon! Ingresa tu email aqui:

TAGS:

PON UN COMENTARIO

Subscribe Form

Subscribe to Blog