Mar 5 2012

La Ley de la Atracción: Contradicciones

La Ley de la Atracción Espiritual Por: Tony Dillard –> Descarga un REPORTE GRATIS

Como dijo el filosofo Ernest Holmes acerca de las leyes de la física: “Nosotros no creamos las leyes y los principios, sino solo las descubrimos y hacemos uso de ellos. Aceptemos esta posición con respecto a las leyes de la mente y el espíritu y veamos qué podemos hacer con ellas, en lugar de contradecir su existencia”.

Es así de fácil: la Ley de la Atracción funciona, independientemente de que la conozcas o no. Y sin importar si crees en ella o no. Debido a esto, sin darnos cuenta, muchas veces estamos contradiciendo su existencia.  Por omisión y a propósito.

Por omisión

La mayoría de nosotros no estamos expuestos a las leyes de la mente y del espíritu hasta mucho tiempo después de que hemos sido condicionados por la mentalidad en general.

Es decir, estamos adoctrinados en las creencias acerca de qué es la realidad de la mente desde la perspectiva del hombre, en lugar de la perspectiva de la mente y el Espíritu.

La mentalidad en general no tiene en cuenta las leyes y principios que no forman parte de lo que constituye la realidad de las personas. Tal vez no somos conscientes de ellas, pero son, por su naturaleza, parte de nuestros pensamientos. Es por esto que es un reto aprovecharlas en su totalidad, en la forma que queramos. Incluso una vez que sabemos acerca de ellas, no lo hacemos, o somos irregulares al ponerlas en práctica.

A propósito

Aún sabiendo acerca de estas leyes y principios (y sin saberlo), tenemos  pensamientos negativos una y otra vez y con más frecuencia de lo que podemos evitar, y lo que pensamos se manifiesta como nuestra experiencia.

La Ley de la Atracción  funciona de la misma forma para los pensamientos positivos y negativos. Podemos elegir a propósito los pensamientos positivos en vez de los negativos. Esta sugerencia puede parecer simplista, pero funciona: si un pensamiento negativo aparece -o debería decir, cuando aparezca- debes decir, por ejemplo, “cancelar, cancelar” o “anular, anular”. Hazlo así  y a continuación mantén el pensamiento que realmente quieres tener, eso no daña a nadie, y contribuye al bien supremo de todos los involucrados.

Es imprescindible saber que todo lo que tengas en tu mente influye en cómo utilizas la Ley de la Atracción, deliberadamente o no. Consideremos las palabras de dos grandes hombres del siglo pasado.

Earl Nightengale escribió que: “Te conviertes en lo que piensas la mayor parte del tiempo”. Puedes cambiar la palabra “convertir” en “conseguir”.

Napoleón Hill dijo lo siguiente sobre la ley del éxito: “Cualquiera cosa que la mente humana pueda concebir y creer, lo puede lograr”.  La Ley de la Atracción, sujeta a nuestros pensamientos, siempre está trabajando.

Energía y actitud

Napoleon Hill Digamos que tu energía metafísica está en el lado lento (según tu experiencia humana). Es decir, podría tomar meses o años para que el resultado de un pensamiento respaldado por una emoción, o la misma idea repetida en el tiempo usando afirmaciones, aparezca como tu experiencia.

Si piensas en la cantidad de pensamientos negativos que tienes, podrás sentirte aliviado que la aparición de tu experiencia haya sido un poco lenta, ¿no?

Y si piensas acerca de la frecuencia de tus pensamientos negativos en comparación de los positivos, puedes ver por qué tu experiencia no cambia tan rápido como quisieras.

Si tu energía fuera más rápida (es decir, como Espíritu), a menudo tendrías un pensamiento e inmediatamente el resultado. Esto sucede a nivel etéreo, en los mundos espirituales, pero aquí en el mundo físico no es tan rápida la sucesión de pensamiento a realidad.

El dilema es que si aumentas tu energía, pero aún estás influenciado por los pensamientos negativos, probablemente encontrarás que estás creando situaciones que no deseas y no quieres.

La “fórmula” ideal es aumentar tu energía y manejar tus pensamientos al mismo tiempo. Puedes expandir tu conciencia y elegir tus pensamientos positivos o con la perspectiva del Espíritu tan a menudo como sea posible, aunque al principio no sientas posible hacerlo.

A veces, la mejor idea para determinadas situaciones, es decir, “no se mucho de esto, no se porque está pasando esto, así que elijo confiar”.

Tu actitud tiene que ver con tu forma de pensar y juega un papel importante. La escasez y la abundancia, la pobreza y la prosperidad son experiencias, pero no son cosas, son actitudes, modos de pensar. Es lo mismo para cualquier cosa que experimentas.

Tú, por lo general,  miras la vida desde la mentalidad de tu ego (el ego humano), mentalidad que está limitada a causa de tus creencias acerca de la realidad y de cómo funciona.

Puedes observar la vida desde la mentalidad del Espíritu y tomar conciencia de lo que es la realidad: una gran ilusión donde nosotros somos los personajes centrales y aparentemente tomamos posesión de nuestra vida.

Todos los cambios, para que sean duraderos y eficaces, deben ocurrir dentro de ti. Se deben sentir, deben convertirse en parte de lo que eliges ser. No puedes fingir que eres alguien que no eres en realidad por dentro.

El cambio debe ocurrir en tu interior, de lo contrario, te frustrarás al tratar de comportarte de una manera, al tiempo que eres otra. Necesitas comprender bien esto.

La comprensión viene de la observación y de hacerte preguntas mejores y más profundas. La comprensión elimina la contradicción. En lugar de juzgar tan rápidamente, trata de comprender. El juicio, que es una opinión, bloquéalo. La correcta percepción y el juicio (opinión) no pueden ocupar el mismo espacio.

Empieza a notar tus actitudes, que revelan tu forma de pensar. Comienza a observar en lugar de solo ver. Comienza a usar lo que sabes de antemano que es mejor en lugar de pensar mal, porque al pensar mal, contribuyes a crear el mal. El tuyo en particular, y también del mundo en general.

Presta atención a cuando estás influenciado por la mentalidad del hombre y no por la del Espíritu. Pon esto en práctica y poco a poco notarás cuando estés pensando o actuando de forma que contradices las leyes y principios espirituales.

Notar esto es el primer paso para cambiarlo. La Ley de la Atracción, si la sujetas a pensamientos elevados responderá resultados elevados.

Pero por lo mismo, si la sujetas a pensamientos malos, negativos o contradictorios, obtendrás resultados malos y decepcionantes.

Así, pues, te recomiendo que empieces a tomar en tus manos el control de tus pensamientos y emociones, para que no caigas en contradicción con la Ley de la Atracción.

Tony Dillard

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